domingo, 9 de julio de 2023

27. LOS MIEMBROS SON BENDECIDOS PARA BENDECIR.

 

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. (Mateo 5:13).

La iglesia de Cristo ha de ser una bendición, y sus miembros serán bendecidos al bendecir a otros.

El propósito de Dios al escoger un pueblo no fue sólo para adoptarlo como sus hijos e hijas, sino para que por medio de ellos pudiera dar al mundo los beneficios de la iluminación divina.

Cuando el Señor escogió a Abrahán no fue simplemente para que fuera el amigo especial de Dios, sino para ser el intermediario de privilegios preciosos y únicos que el Señor deseaba derramar sobre las naciones. 

Había de ser una luz en las tinieblas morales que lo rodeaban.

Cuando Dios bendice a sus hijos con luz y verdad, no es sólo para que puedan tener el don de la vida eterna, sino también para iluminar espiritualmente a quienes los rodean... "Vosotros sois la sal de la tierra". 

Y cuando Dios hace que sus hijos sean sal, no es sólo para su propia preservación, sino para que puedan ser instrumentos en la preservación de los demás.

La religión de Cristo no es egoísta. No ha de ser guardada bajo llave, sino que ha de ser una influencia poderosa que brota de cada cristiano genuino para iluminar a quienes están en la oscuridad.

Cada alma conectada con un cristiano verdadero será por ello mejor 

-Hemos de ser portantorchas de Dios, reflejando los continuos rayos del cielo sobre los demás.

Gracias a los méritos de Cristo, todas nuestras bendiciones temporales y espirituales nos son dadas para que las disfrutemos.

 La salvación de Cristo fue colocada a nuestro alcance para que pudiéramos asirla por la fe, para que pudiéramos entretejer el amor de Cristo en nuestros caracteres, y practicarlo en nuestras vidas, a fin de que pudiéramos ser una bendición para toda nuestra raza. 

Pero ninguno de nosotros esparcirá luz sobre otros a menos que nosotros mismos hayamos escogido rayos de iluminación divina de la Palabra de Dios. 

Debemos tener el carácter moldeado a la semejanza del de Cristo, o no podremos ser verdaderos representantes de nuestro Señor.

No podemos hacer nada sin la ayuda de Dios. El Espíritu de Dios puede obrar junto con nuestros esfuerzos, y si la bendición de Dios nos asiste, seremos canales de luz.

El Señor está; deseoso de darnos a todos una experiencia que, si es aprovechada, nos elevará de los pantanos de la tierra a una relación estrecha y celestial con Dios, y cada raicilla de egoísmo será desarraigada de nuestras naturalezas.

¿Brilla usted como piedra viva en el edificio de Dios?...

No tendremos la genuina religión a menos que ella ejerza una influencia controladora sobre nosotros en cada transacción comercial. 

Debemos tener piedad práctica a fin de entretejerla en nuestras vidas.  

Debemos poseer la gracia transformadora de Cristo en nuestros corazones. Necesitamos mucho menos del yo, y más de Jesús...

Necesitamos abundante gracia para mantenernos humildes, para dedicarnos a la oración y hacernos compasivos, tiernos de corazón y corteses, para tratar a los demás como el Señor desea que lo hagamos. 

Signs of the Times, 3 de febrero de 1890. RJ199/EGW/MHP 200

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=AI7xXTHMLLo&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=10&pp=sAQB

 

jueves, 6 de julio de 2023

26. CADA MIEMBRO PUEDE PRESTAR SERVICIO.


Así, pues, nosotros como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios (2 Corintios 6:1).

Todos nuestros miembros deberían sentir un profundo interés por las misiones locales y extranjeras. 

Una gran bendición espiritual recaerá sobre ellos a medida que hagan esfuerzos con sacrificio para plantar el estandarte de la verdad en nuevos territorios. El dinero invertido en esta obra traerá ricos dividendos. 

Nuevos convertidos, gozosos por la luz recibida de la Palabra, darán a su vez de sus medios para llevar la luz a otros.

El Señor está llamando a su pueblo a emprender diferentes líneas de obra misionera. Quienes transitan por caminos y vallados han de escuchar el salvador mensaje evangélico. 

Los miembros de iglesia han de hacer obra evangelizadora en los hogares de quienes entre, sus amigos y vecinos todavía no han recibido la evidencia completa de la verdad...

Que quienes se dediquen a esta obra hagan de la vida de Cristo su estudio constante. Sean intensamente fervientes, usando toda capacidad en el servicio del Señor. Preciosos resultados premiarán los esfuerzos sinceros y abnegados. Los obreros recibirán del gran Maestro la más alta educación de todas.

Muchos del pueblo de Dios han de salir con publicaciones que contienen la luz de la verdad presente a lugares donde el mensaje del tercer ángel nunca ha sido proclamado.

 La obra del colportor evangélico que está imbuido del Espíritu de Dios, está cargada de posibilidades maravillosas para el bien.

 La presentación de la verdad con amor y sencillez, de casa en casa, está en armonía con la instrucción que Cristo dio a sus discípulos cuando los envió en su primer viaje misionero. 

Por medio de cantos de alabanza a Dios, oraciones humildes y sinceras, y una presentación sencilla de la verdad bíblica en el círculo familiar, muchos serán alcanzados. 

El Obrero divino estará presente para infundir convicción en los corazones."Yo estoy con vosotros todos los días"(Mateo 28:20), es la promesa. Con la seguridad de la permanente presencia de tal Ayudador, podremos trabajar con fe, esperanza y valor.

Esta monotonía en nuestro servicio para Dios necesita ser quebrantada. 

Cada "miembro de iglesia debería comprometerse en alguna línea de trabajo para Dios. 

Quienes están bien establecidos en la verdad vayan a lugares vecinos, y realicen reuniones, extendiendo una cordial invitación a todos.

Haya en esas reuniones cantos melodiosos, oraciones fervientes y la lectura de la Palabra de Dios...

Hay otros que pueden visitar los hogares de la gente, leyendo a los miembros de la familia sobre el solemne y sencillo tema de la verdad bíblica...

Hay quienes, por causa de los intensos deberes en el hogar... piensan que no pueden hacer nada para ayudar.

Pero pueden animar a los que salen, y pueden dar de sus medios para ayudar a sostenerlos. Manuscrito 150, de 1903. RJ194/EGW/MHP 195

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=DtVzLvAYNlY&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=7&pp=sAQB