miércoles, 27 de septiembre de 2023

45. “ASÍ COMO DANIEL: HONESTO Y RECTO”

La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos. (Proverbios 11:3).

El caso de Daniel, descrito de una manera muy limitada por la pluma profética, contiene una lección para nosotros. Revela el hecho de que un hombre de negocios no es necesariamente un hombre astuto y maquinador. 

Puede ser un hombre al que Dios instruya paso a paso. Mientras Daniel era primer ministro del reino de Babilonia fue un profeta de Dios, recibiendo la luz de la inspiración celestial...

Se necesitan especialmente hombres de negocios, no hombres de negocios irreligiosos, sino quienes entretejan los grandes y magníficos principios de verdad en todas sus transacciones comerciales.

Los hombres que sean calificados para el trabajo necesitan tener sus talentos ejercitados, perfeccionados hasta lo sumo por medio del estudio y el entrenamiento. Ningún hombre de negocios que tenga algún nombramiento en la obra debe ser un novicio.

Si hay hombres en cualquier línea de trabajo que necesitan mejorar sus oportunidades de ser hombres de negocios sabios y eficientes, son los que están utilizando su habilidad en la obra de erigir el reino de Dios en nuestro mundo.

Las lecciones para el tiempo presenté deben ser entendidas por todos, pero son muy débilmente apreciadas.

Ha de haber mayor escrupulosidad en el trabajo; más espera vigilante, más velar y orar vigilante, y más trabajo vigilante, con la expectativa de los eventos que ahora están ocurriendo, y que crecen en el hasta llegar a tener una gran importancia a medida que nos acercamos al final de la historia de esta tierra.

El instrumento humano ha de buscar la perfección, ser un cristiano ideal, completo en Jesucristo,

Quienes trabajan en líneas comerciales deben ejercer toda precaución contra los errores producidos por principios o métodos equivocados. Su registro puede ser como el de Daniel en las cortes de Babilonia.

En todas sus transacciones comerciales, aun cuando se lo sometió al escrutinio más severo, no se le encontró ningún defecto. Fue un ejemplo de lo que puede ser todo hombre de negocios.

 Pero el corazón debe estar convertido y consagrado. Los motivos deben ser correctos ante Dios.

La lámpara interna debe ser provista con el aceite que fluye de los verdaderos mensajeros del cielo por medio de los tubos de oro hasta el cuenco de oro. Entonces la comunicación del Señor nunca llegará en vano hasta el hombre.

Dios no aceptará los servicios más espléndidos a menos que el yo sea dejado sobre el altar, como un sacrificio vivo, que se consume. La raíz debe ser santa, o no habrá fruto bueno y saludable, el único aceptable delante de Dios...

Mientras que la ambición y los proyectos mundanos y los más grandes planes y propósitos del hombre se secarán como la hierba, "los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad" (Daniel 12:3). -Special Testimonies, serie "A", nº 9, págs. 65, 66. RJ263/EGW/MHP 264

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=KDH-lJgRny8&list=PLtrFh-HO7ogB0b9ZH0YMA5EYtDsepZwEC&index=14&pp=gAQBiAQBsAQB

 

44. “ELIJAN LA VESTIDURA REAL TEJIDA EN EL TELAR DEL CIELO”

…Y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. (Apoc. 3:4).

Hágase ver a los niños que en la indumentaria, lo mismo que en el régimen alimentario, la vida sencilla es indispensable para el pensamiento elevado. 

Hágaseles ver cuánto hay que aprender y hacer; cuan preciosos son los días de la juventud como preparación para la obra de la vida. Ayúdeseles a descubrir los tesoros que hay en la Palabra de Dios, en el libro de la naturaleza y en las historias de las vidas nobles.

Diríjanse sus mentes a los dolientes que podrían aliviar. Ayúdeseles a ver que por cada dinero derrochado en lujos, el que lo gasta se priva de medios de alimentar al hambriento, vestir al desnudo y consolar al afligido.

No pueden permitirse desperdiciar las gloriosas oportunidades de la vida, para atrofiar la mente, arruinar la salud y la felicidad, por obedecer mandatos que no tienen fundamento en la razón, la comodidad ni la elegancia.

Al mismo tiempo debería enseñarse a los jóvenes a aprender esta lección de la naturaleza: "…Todo, lo hizo hermoso en su tiempo" (Eclesiastés 3:11).

En el vestido, lo mismo que en todas las demás cosas, tenemos el privilegio de honrar a nuestro Creador. No sólo desea que éste sea limpio y saludable, sino apropiado y sentador.

Se juzga el carácter de una persona por el estilo de su vestido. El gusto refinado y la mente cultivada se revela en la elección de atavíos sencillos y apropiados.

La casta sencillez en el vestir, unida a la modestia de la conducta, ejercerá una decisiva influencia para rodear a una joven de una atmósfera de reserva sagrada, que a su vez será para ella un escudo contra miles de peligros.

Enséñese a las niñas que el arte de vestir incluye la habilidad de confeccionar sus propios vestidos... Es un medio para lograr utilidad e independencia que no puede permitirse desperdiciar...

Enséñese a los jóvenes y niños a escoger para sí la vestidura real tejida en el telar del cielo, el "lino fino, limpio y resplandeciente" (Apocalipsis 19:8), que usarán todos los santos de la tierra.

Se ofrece gratuitamente a todo ser humano esta vestidura, el carácter inmaculado de Cristo; pero todos los que la reciban la han de recibir y usar aquí.

Enséñese a los niños que al abrir la mente a los pensamientos puros y amantes, y al hacer algo útil y amable, se visten con el hermoso atuendo del carácter de Cristo.

Ese traje los dará hermosura o influirá para que sean amados aquí, y más adelante será su título de admisión al palacio del Rey.

Su promesa es: "Andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas". La educación, págs. 248, 249. RJ259/EGW/MHP 260

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=65cV3oW1Rr0&list=PLtrFh-HO7ogB0b9ZH0YMA5EYtDsepZwEC&index=10&pp=gAQBiAQBsAQB